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No al currículum. Sí a la Escuela Libre - Parte 3

marzo 18, 2021
  • No al currículum. Sí a la Escuela Libre – Parte 3

    Os presentamos a continuación la última entrega para cerrar nuestra serie de artículos sobre el concepto de Escuela Libre. Espero que lo hayáis disfrutado.

    El papel del niño en el proceso del entendimiento

    Como muy bien empezaba esta familia, ellos querían y quieren entender: el entendimiento o la facultad de pensar, es la base de muchos procesos de enseñanza-aprendizaje sin tener que obedecer a un currículum escolar. Este permite a la persona ponerse en contacto con el mundo como realidad, captando su estructura y su significado, poniendo en comunicación el pensamiento con el ser. Es decir, el mismo proceso de comprensión es un proceso cognitivo que une la intelectualidad de la persona con lo que es o va a llegar a ser.

    Y esto es exactamente lo que hacían los peques en el patio con la casa-muralla y el camino. Une alma y mente y es precisamente uno de los objetivos en una Escuela Libre. La mente piensa y el ser lleva a cabo (o viceversa), ejecutando la acción que la mente piensa o simplemente integrando tal conocimiento en su persona, en el ser. Sin comprensión no se pueden desarrollar habilidades tan importantes como son la empatía, la aceptación, la toma de decisiones y un etcétera de cosas más.

    En la práctica se aprende mejor

    Como he expuesto anteriormente, el proceso de enseñanza-aprendizaje no divide ni acumula conocimientos dados desde fuera, sino que integra todos esos conocimientos desde un proceso cognitivo, como lo hace el entendimiento: primero prueba de manera “libre”, produciéndose un aprendizaje y después tras la experiencia, dicho proceso pasa por nuestro cerebro, convirtiéndose en pensamiento y desarrollando nuestra inteligencia para integrarlo en nuestro ser.

    La adquisición de conocimiento en este proceso es muy potente, ya que el niño tiene un papel activo en el mismo y su particular implicación es el reflejo de la personalización de todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    Se aprende haciendo y preparando los ambientes para fomentar y estimular las capacidades de los peques según sus etapas de maduración y de desarrollo. El entendimiento, como habilidad, requiere de la revisión de nuestros actos e intervenciones educativas, requiere de la autocrítica y de la reflexión y se aleja mucho de seguir ciertas pautas porque te dicen que has de seguirlas. Por tanto, el proceso de comprender algo requiere de muchas más habilidades cognitivas, que el simple hecho de acatar algo. Y concluyo: acatar algo y seguirlo, no implica entenderlo.

    La educación emocional

    El currículum escolar no es más que una planificación educativa en un tiempo determinado y enfocado a obtener unos resultados académicos establecidos por igual para todos los componentes de un determinado proceso de enseñanza-aprendizaje, establecido desde fuera. A su vez, es curioso que en relación a la educación emocional, campo relativamente nuevo y actual que afortunadamente ya aparece en el currículum escolar, no se hable del apego y por tanto, exista aún un vacío importantísimo en relación a este concepto.

    Las vivencias concretas nos aportan seguridad

    Se habla de dar seguridad a los niños, pero no se habla de cómo y de qué papel han de jugar las figuras de apego (cuidadoras, educadoras, profesoras…; casi todas, -as: es una cuestión de género, también pendiente de revisión) en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje.

    En relación a esta cuestión, Rebeca Wild, escribió: „Todo ser humano, y muy especialmente los niños, necesitan vivencias concretas que le demuestren que es atendido y que se le da importancia. A partir de estas experiencias repetitivas que se confirman de nuevo, crece un sentimiento de confianza que se convierte en una base para desarrollar la autonomía y para tener ganas de descubrir el mundo. En este estado, el niño no vuelve a cada momento para asegurarse de que no está abandonado.“ (Libertad y límites. Amor y respeto. Lo que los niños necesitan de nosotros – 1998, pág. 91).

    El apego es la base de la educación

    Hoy en día ya sabemos a través de numerosos estudios científicos pedagógicos, que el vínculo afectivo establecido entre adulta-niña es determinante para su buen desarrollo. El apego lo es todo en educación y es en este criterio donde también se basa una Escuela Libre: se aprende a ser persona y no a acumular contenidos. Se aprende a tomar buenas decisiones y a ser autónomos, seguros y a conocerse a sí mismo, como ya he escrito con anterioridad. Sin sentir un amor incondicional hacia tu persona difícilmente se podrá llegar a estos objetivos.

    Recuerdo que Eva Millet escribió en uno de sus libros: sin autonomía no hay autoestima. Cuanta razón tenía. Si no confiamos en nuestros peques (que es a lo que se refería también Rebeca Wild en su cita anterior) para que ellos hagan y prueben lo que es necesario para su adecuado desarrollo, nunca tendrán la oportunidad de saber qué es lo que son capaces de hacer (autoconocimiento) y, por tanto, de forjarse a través de nuestros ojos una fuerte autoestima. De ahí, que las vivencias concretas nos aporten seguridad.

    El otro es fundamental en este proceso de desarrollo. Es decir, las figuras de apego. Por tanto, el no tener unos buenos vínculos afectivos tiene consecuencias nefastas en el desarrollo de un niño, entre ellos, no obtener buenas calificaciones escolares. La educación emocional es aún una asignatura pendiente, que en las escuelas brilla por su ausencia.

    Para terminar

    Actualmente empieza a aparecer una tendencia en demandar desde las pedagogías alternativas por parte de algunas familias un resultado (línea tradicional y no liberal de la educación, enfocada a un aprendizaje competitivo e institucional), argumentándose con el entendimiento para poder reforzar en casa los conocimientos aprendidos.

    Este es precisamente el error: ¿cómo se refuerza en casa el juego, el amor, la autoestima, el sueño, la comida? Son aprendizajes para la formación del carácter y de la persona, no son conocimientos como las matemáticas. No se refuerzan (también un concepto muy curricular), simplemente están ahí y lo importante es acompañar al niño en este proceso. ¿Qué quiero decir con acompañar? Pues mostrarle disponibilidad, incondicionalidad, que se le quiere y no se le rechaza, por tanto, aceptación y que cuando estamos con ellos, estamos al 100% presentes.

    Madres y padres competentes

    Este aprendizaje requiere de otra serie de habilidades por parte de las familias, que demandan mucho más esfuerzo y dedicación y van más cogidos de la mano del crecimiento personal. Por suerte, existen pautas para aprender dichas habilidades y todos podemos aprenderlas. Son temas que yo trabajo en nuestra “Escuela de Familias”. De ahí que nos mantengamos en comunicación constante con las madres y con los padres cuando estamos trabajando algo en el peque, que consideramos de importancia para su desarrollo.

    Este es precisamente el reto de llegar a ser unos padres competentes: sois vosotras y vosotros, quienes tenéis que disponer de herramientas para que el peque tenga un buen desarrollo en estas edades, que es donde fundamentalmente se les forma el carácter. Detrás de un niño sobreprotegido, por poner un ejemplo, hay unos padres que, en parte y por los motivos que sean, no han sabido acompañar a ese niño en su tarea de ser padres.

    Por tanto, aconsejo estar en constante revisión, además de muy receptivos hacia lo que nos solicitan nuestros hijos y, como consecuencia, hacia el cambio. Confiad en ellos y en sus ganas de aprender y de descubrir el mundo que les rodea. Pongámonos, pues, manos a la obra, y durante el transcurso, dediquémonos alguna que otra alegría, como puede ser el disfrutar de una maravillosa foto de nuestro peque.

    ¿Por qué digo lo de la foto? Porque algunos padres confunden el ver unas cuantas fotos dentro de un dosier, mostrando a los peques jugando en diferentes espacios y momentos del día y piensan que eso caracteriza el currículum escolar, cuando para mí tiene que ver mucho más con el marketing de la escuela en concreto. La foto puede estar de maravilla, pero como profesional en este ámbito no es garantía de ningún tipo de trabajo pedagógico. Por la lógica razón, de que “ellos vienen así de fábrica”, como escribía con anterioridad: si los sitúas en un parque con iguales (o sin ellos) tenderán a interaccionar y a jugar, de manera natural.

    Un buen concepto pedagógico es el mejor de los currículums

    El trabajo pedagógico por parte de las profesionales procede de las intervenciones educativas, unidas exponencialmente a la coherencia interna de un concepto pedagógico, siendo en nuestro caso el de Escuela Libre. En una foto no se puede apreciar tal trabajo pedagógico. Aunque a todos nos gustan las fotos. Eso sí, diferenciemos que esa alegría recae de lleno en nuestro ego, pero no es el resultado de ningún proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestros hijos. Los niños en esas edades no les hacen ni caso a las fotos. Y qué alegría que sea así. La conciencia marca un antes y un después en todo proceso educativo. También 100% recomendable.

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No al currículum. Sí a la Escuela Libre – Parte 2

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