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Recomendaciones
  • Para nosotros y especialmente para nuestro hijo Florentino, Sara fue la persona más importante del grupo. Se notó que estaba muy metida en el tema de educación infantil y que con todo corazón acompañaba al grupo en ello, ofreciendo un espacio para experimetar y explorar. Le deseamos todo lo mejor a Sara y que muchos más niños y padres puedan beneficiarse de su gran trabajo en su futura escuela infantil.

    — Florian y Alexandra Silbermann, papás de Florentino
  • Como padres todos sabemos lo difícil que es entregar a nuestros hijos al cuidado de otros. Con Sara siempre tuvimos la certeza y la absoluta confianza de que nuestro hijo era tratado con amor, dedicación y profesionalidad. Sara es una educadora muy capacitada, creativa y comprometida con su quehacer.

    — Ingrid, mamá de Thomas
    • Para mí fue siempre muy importante que mi hija Valentina creciera en un contexto bilingüe. Mi marido y yo somos alemanes, pero yo hablo con mi hija sólo en español. Sara era entonces la directora de la escuela infantil donde estuvo Valentina y la acogió con muchísimo cariño en el grupo.

      Mi hija se sintió desde el principio muy a gusto e iba siempre con muchas ganas a la escuela infantil. Para nosotros todo fue perfecto y en todo momento volveríamos a elegir a Sara como educadora para nuestra hija.

      Anke Jonas, mamá de Valentina
    • Sara es una excelente pedagoga que trabaja con sabiduría y corazón. A través de sus constantes reflexiones y observaciones, saca a relucir lo mejor de cada niño, encaminándolos hacia un desarrollo personalizado e integral. Brindándoles a su vez seguridad y respeto para con ellos mismos y con los demás.

      Dicha seguridad y respeto no sólo tiene enormes consecuencias positivas en los niños, sino también en los padres y en todas aquellas personas que trabajan junto a ella. Estas cualidades fortalecen la armonía dentro del ambiente laboral, ganándose el respeto y todo el cariño de quienes la rodean.

      Comprenderéis, pues, que sólo tenga mis mejores deseos para Sara y espero de todo corazón que le vaya estupendamente en su nueva escuela infantil.

      Lizbeth Burgos
      Maestra de educación infantil en Bremen, Alemania
    • Me encantó que mi hija tuviera a Sara como educadora. Sara como persona es encantadora y como profesional no es sólo encantadora, es atenta y cariñosa con los niños y se preocupa por cada uno de ellos teniendo en cuenta sus particularidades.

      Cuando algo me preocupaba, podía hablarlo con ella sin problemas. Sara no estaba simplemente cuidando de los niños unas horas, se veía detrás su planificación y dedicación y yo me iba tranquila porque dejaba a mi hija en manos de una gran PEDAGOGA a la que le gustaba muchísimo su trabajo.

      María López, mamá de Paula
    • Conocí a Sara en Sevilla en el año 2004. Desde que la conocí supe que podría confiar plenamente en ella y que entablaríamos una gran amistad. Ahora cada vez que nos vemos es como si no hubiera pasado el tiempo desde la última vez que lo hicimos. Y entonces reanudamos nuestras largas conversaciones sobre educación, ya que a ambas nos apasiona este tema por nuestra formación profesional.

      Sara no es sólo una maravillosa amiga, sino una gran pedagoga, que trabaja con un entusiasmo asombroso y se mete de lleno en el mundo de los más peques. Además de educar desde el conocimiento, con una increíble lucidez para estos tiempos nuestros que corren, lo hace también desde el corazón.

      Está claro que si viviera en Sevilla dejaría con muchísimo gusto a mis hijos con Sara. ¡La de cosas que me hubiera ahorrado!

      Greta Mosna
      Maestra de educación infantil en Italia
    • Uno de mis mejores años laborales en Bremen fue, sin duda, el que trabajé con Sara gracias a su inmensa calidad humana. Cada mañana tenía la sensación de llegar a mi casa y estar rodeado de los míos. Todos y cada uno de los niños eran muy queridos, respetados y tomados en cuenta según su carácter, sus necesidades y su edad.

      Desde el punto de vista pedagógico, Sara, es una de las personas más competentes que conozco, siempre dispuesta a compartir sus conocimientos con los compañeros y con los padres, así como a escuchar sugerencias, abierta al diálogo y al consenso.

      Su trabajo se veía reflejado en la infinita alegría de los niños y en la enorme satisfacción de los padres, sabiendo que dejaban a sus hijos en muy buenas manos, pertenecientes a una gran profesional. Sara no es sólo una excelente pedagoga, es una gran humanista con amplios conocimientos de pedagogía.

      Eduardo González Escobar
      Maestro de educación infantil en Bremen, Alemania